Información de contacto

Chile

Tras la demanda colectiva de Sernac contra VTR, efectuada el día 24 de julio pasado, la empresa de telefonía e internet respondió de forma matonesca a la entidad fiscalizadora estatal, a través de un comunicado que no deja de sorprender en forma y tono.

Sernac acusa a la empresa VTR, filial de Liberty Global, empresa multinacional de telecomunicaciones con sede en Londres, de entregar un servicio deficiente, tanto, que debería ser un crimen que la ciudadanía tenga que pagar tanto.

Para la entidad fiscalizadora, durante la pandemia VTR ha cometido una serie de nefastas prestaciones de servicio de internet, tales como “intermitencias constantes”; “incumplimientos de los niveles de navegación contratado, tanto en los niveles mínimos como máximos», y para más remate, porque parece que a Liberty Global le gusta aprovecharse en demasía de sus clientes, presentan «deficiencias en su sistema de atención al cliente y servicio técnico”. Agregan que «sólo desde marzo a junio, recibió más de 11 mil reclamos contra VTR lo que representa un aumento de casi 270%, la mayoría por problemas de señal en servicios de internet”.

Ante la situación, Sernac declaró que el objetivo de la demanda es «lograr que la empresa compense y restituya a los consumidores que han sido afectados por la mala calidad en la prestación del servicio y que se ha intensificado durante esta pandemia». La respuesta de VTR es grotesca:

“El Sernac ni siquiera precisa a qué clientes debiera beneficiar la medida precautoria. A pesar de que alegue que existen miles de reclamos, una gran mayoría del universo total de clientes de VTR no ha manifestado disconformidades con los servicios. De hecho, VTR no ha perdido clientes de manera sustantiva durante la pandemia, lo que revela que los reclamos recibidos están lejos de ser masivos o generalizados, especialmente para una empresa que presentaba, a marzo de 2020, según los datos que entrega la Subtel, 1.331.835 clientes abonados al servicio de internet”, escrito presentado por los abogados de VTR al tribunal.

Por otro lado, subieron el tono diciendo que “la medida precautoria solicitada no resulta ser provisoria ni instrumental, toda vez que, de decretarse en los términos amplios que el Sernac la pide, terminará siendo una resolución que hace inviable la operación de VTR y la condena a la quiebra”. La invitación que el Sernac efectúa para privar de esa manera a VTR de los ingresos que lícitamente obtiene en el ejercicio de una actividad económica fuertemente regulada, implicaría no sólo poner en serio riesgo a VTR (o a cualquier compañía respecto de quien se pidiera similar medida), sino además incurrir en una suerte de expropiación indebida en prejuicio de VTR, así como en un enriquecimiento sin causa para quienes usen el servicio gratuitamente”, esto último, ya que el Sernac exigió a VTR que pague una multa de 1500 UTM (aproximadamente 75 millones de pesos), «o montos más considerables si así se determina según la naturaleza de la infracción, así como las compensaciones, descuentos y restituciones que determine el tribunal de acuerdo a los antecedentes presentados».

Así es, tal como usted leyó: la multinacional Liberty Global de origen europeo, amenazó al Estado de Chile con una supuesta quiebra, después de no asumir sus responsabilidades con los consumidores, teniendo en cuenta que nos encontramos en contexto de pandemia. Misma empresa que en el año 2018, aumentara en un 20 por ciento sus utilidades operacionales, ganando casi $150.000 millones de pesos anuales, con una clara tendencia a aumentar su rentabilidad desde el primer año que comenzó a operar en el país.

El comportamiento intransigente de este tipo de privados, es uno de los factores que puede argumentarse para exigir un cambio de modelo económico. La gente está cansada de malos tratos, tanto de políticos, como de jefes, empresarios y sus empresas, en un país donde es normal que existan monopolios privados con privilegios estatales, como lo son las licitaciones del espectro radiofónico del territorio nacional, por nombrar un ejemplo del caso.

Si VTR quiebra, es una muy buena oportunidad para que entren nuevos competidores al mercado, incentivando sanamente a la competencia entre empresas de telefonía e internet. Por tanto, deberían evitar sentirse tan importantes. La ciudadanía deberá elegir, a futuro, si permite que el Estado vuelva a elegir arbitrariamente, sin efectuar un concurso público, a las nuevas empresas que ocupen el espectro radiofónico e infraestructura de telecomunicaciones, o tomar un rol pasivo ante la torpeza -y mal intención- de la clase política.


Facebook | Twitter | Instagram | Patreon | Flow

Share:

author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *